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COACHING DEPORTIVO

La mejor manera de comenzar este artículo es con la siguiente frase:

“Lo mejor que puedes hacer por tus hijos, no es enseñarles tus riquezas, sino hacerles ver las suyas propias.”

Si alguna vez te has preguntado ¿Que es el coaching deportivo?, ¿Para qué sirve? O ¿Qué sucede en una sesión de coaching? Pues bien, te invito a continuar leyendo este articulo dirigido a proponer algunos lineamientos operacionales para la utilización del coaching como estrategia para potenciar el talento en nuestros niños.

El deporte es el mejor medio para la formación integral de nuestros hijos. Favorece su desarrollo físico y mental, contribuye a mejorar actitudes y comportamientos (conducta, higiene, responsabilidad, estudios,…), desarrolla habilidades de vida (socialización, autoconocimiento, toma de decisiones, creatividad,…) y puede ser la principal fuente de aprendizaje de valores (esfuerzo, perseverancia, tolerancia, respeto y solidaridad.) Es por esto, que se hace necesaria la búsqueda de estrategias por parte de los docentes y es así como surge el coaching deportivo, como una poderosa herramienta de crecimiento que facilita la consecución de objetivos, metas o retos, pero también la toma de conciencia y el desarrollo de la responsabilidad y el compromiso. Aumentar la motivación y la autoestima son asuntos capitales para todos nuestros estudiantes.

La figura del coach es fundamental, es la persona que ayuda a mejorar, a sacar lo mejor de cada estudiante, a potenciar los valores, y a conocer cuáles son los puntos débiles y los fuertes para seguir avanzando. Entre muchas otras cuestiones, debe tener un conocimiento del entorno en el que interviene, una buena capacidad de relación, de diálogo, algunas nociones de psicología y/o desarrollo personal, condición necesaria para desarrollar una buena tarea.

Por lo tanto, el coaching promueve cambios cognitivos, emocionales y conductuales que amplían la capacidad de acción de la persona. A modo de aprendizaje y dominio se presenta la metodología del coaching deportivo en forma esquemática, entendiendo que el coaching es un proceso más que la suma de las fases:

a) Analizar y reflexionar: El docente genera conversaciones con el estudiante para que este analice y reflexione sobre el tema que haya decidido abordar. Se observan las creencias, opiniones, valores, etc. que sustentan el “ser” del estudiante y el tipo de observador que es. El coach debe buscar hechos objetivos, generar la confianza suficiente para no juzgar y hacer entender que no pasa nada por cometer errores.

b) Descubrir: La conciencia (el “darse cuenta de…”) permite al estudiante obtener el suficiente conocimiento práctico para clarificar sus fines y los medios a utilizar. El estudiante profundiza en su autodescubrimiento, tomando consciencia de su realidad en todos los ámbitos de su vida y eligiendo después, de forma responsable, los cambios que desea para su vida deportiva y personal. Otros aspectos importantes en esta fase son el de detectar situaciones de quiebre (entre donde estoy y lo que quiero), descubrir cuáles son los puntos fuertes y débiles del estudiante, desarrollar deseo y compromiso por el cambio, la auto-creencia de creer que puede conseguirlo, y finalmente, la responsabilidad, la voluntad, perseverancia y coherencia para lograrlo consecuentemente.

c) Establecer objetivos y estrategias. Una vez que “nos hemos dado cuenta”, es importante tanto definir lo que se quiere conseguir como el medio por el cual se va a hacer. Los objetivos tienen que ser retadores pero a la vez realistas para provocar un resultado positivo y motivador. También es necesario que el estudiante salga de su zona de confort. Tiene que haber un compromiso por parte del estudiante. Posteriormente, hay que analizar las posibilidades o medios para conseguir esos objetivos, dificultades, habilidades de mejora o aprendizaje, y por último, desarrollar un plan de acción que englobe todos estos aspectos (detallado y temporalizado).

d) Pasar a la acción: Ante todo, el coaching es acción. No se trata tanto de hablar como de “hacer”. El estudiante asume el papel protagonista de su vida y pega un salto hacia adelante superando los miedos, excusas y justificaciones que le impiden avanzar hacia la consecución de sus sueños. Es el momento de pasar a la acción. Un buen docente anima al estudiante a que cumpla su plan de acción, utiliza diferentes herramientas y recursos para apoyar al proceso de coaching y es capaz de marcar distancia con los problemas de su estudiante para ayudarle a ver diferentes perspectivas para solucionar un
problema. No olvidemos que el estudiante espera lograr sus objetivos y depende del grado de persuasión que el docente es capaz de infundir en él.

e) Interiorizar y crear hábitos: El coaching también es aprendizaje. Esto hace que el resultado de sus acciones vuelva a modo de feedback, para ser nuevamente reflexionadas y continuar, así, en un “círculo ganador” y constante de reflexión-acción, siempre orientado al objetivo que el estudiante desea conseguir. En esta fase es de destacar la necesidad de ofrecer feedback, reforzar los avances y logros y reformular el proceso si es necesario. En definitiva, facilitar un aprendizaje transformador del estudiante.

Por último cabe señalar que, estos aspectos no desmerecen ni mucho menos que el coaching deportivo, como se ha ido desarrollando en el presente artículo, sea una técnica potente que puede ser aprendida y aplicada por distintos profesionales para desarrollar su puesto de trabajo, y de esta forma, liderar a otras personas.

“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Albert Einstein.

 

Irina Blanzari.

Docente SFX SCHOOL